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15 - 09 - 2026

Cómo facturar los servicios adicionales de una asesoría sin que se queden fuera de la cuota

Cómo facturar los servicios adicionales de una asesoría sin que se queden fuera de la cuota

Una contestación a un requerimiento, la renta de un socio, un certificado urgente, tres altas de trabajadores en un mes complicado. Son trabajos que en muchas asesorías se hacen, se resuelven bien y no se facturan nunca, porque nadie los apuntó y porque avisar después resulta incómodo.

El problema no es de precios, es de proceso: falta un catálogo de lo que está fuera de cuota, un registro sencillo de lo que se hace y un momento fijo para revisarlo. Con esas tres piezas, el trabajo extra se factura sin discusiones y sin perseguir a nadie.

1. Por qué se pierde el trabajo extra

  • No está escrito qué entra en la cuota, así que todo parece incluido.
  • Se resuelve en el momento, entre otras tareas, y no queda rastro.
  • Quien lo hace no es quien factura, y la información no llega.
  • Avisar al cliente a posteriori genera una conversación incómoda, y se renuncia.
  • Se asume que compensa por la relación, sin comprobar cuántas veces ha ocurrido en el año.

2. Empieza por un catálogo de servicios fuera de cuota

La lista no tiene que ser exhaustiva ni definitiva. Con los diez o quince trabajos más frecuentes basta para cubrir la mayor parte de los casos. Lo importante es que cada uno tenga una unidad de facturación clara.

Servicio Cuándo se considera fuera de cuota Unidad
Constituciones y cambios societarios Siempre Por expediente
Contestación a requerimientos Cuando no deriva de un error propio Por expediente
Recursos y alegaciones Siempre Por expediente u hora
Declaraciones de socios y administradores Si no están en el acuerdo Por declaración
Cuentas anuales y legalización de libros Si la cuota cubre solo la contabilidad Por ejercicio
Subvenciones y ayudas Siempre Por solicitud
Certificados y informes a medida Siempre Por documento
Altas, bajas y contratos Por encima del número acordado Por movimiento
Regularizaciones de ejercicios anteriores Siempre Por hora
Digitalización de documentación atrasada Siempre Por hora o por lote
Asistencia en inspecciones Siempre Por hora
Reuniones de asesoramiento no recurrentes A partir de la frecuencia acordada Por hora

3. Pásalo a la hoja de encargo

El catálogo solo funciona si el cliente lo conoce antes de necesitarlo. En la hoja de encargo o en el contrato conviene dejar tres cosas explícitas:

  • Qué incluye la cuota, con volumen de referencia: número de facturas, de nóminas, de declaraciones periódicas.
  • Qué queda fuera y cómo se factura cada tipo de trabajo.
  • Qué ocurre si el volumen cambia, con una revisión pactada en lugar de una negociación improvisada.

4. El registro: si no se apunta, no se factura

Este es el punto donde fallan casi todos los despachos. El registro tiene que ser tan rápido que se haga en el momento, no al final del mes.

  • Una entrada por trabajo, con cliente, servicio del catálogo, fecha y responsable.
  • Campo de estado: pendiente de presupuestar, autorizado, hecho, facturado.
  • Anotación del tiempo solo cuando la unidad sea la hora; en el resto, basta con el número de expedientes.
  • Visible para quien factura, sin necesidad de pedirlo por correo.

Cuando la facturación del despacho está en el mismo sistema que el trabajo, este registro deja de ser una hoja aparte y el cierre mensual se convierte en una revisión, no en una investigación.

5. Avisar antes, nunca después

La incomodidad desaparece si el aviso llega antes de empezar. No hace falta un presupuesto formal: un correo breve con el alcance, la unidad y el importe estimado es suficiente, y deja constancia.

  • Describe el trabajo en una línea y su importe o su tarifa.
  • Indica qué pasa si el alcance crece: nuevo aviso antes de continuar.
  • Pide una confirmación escrita, aunque sea un simple de acuerdo.
  • Guarda ese correo enlazado al expediente: es la mejor defensa ante una reclamación de factura.

6. Un cierre mensual de cinco minutos

  1. Filtra el registro por estado hecho y no facturado.
  2. Comprueba que cada entrada tiene su autorización.
  3. Traslada las entradas a la facturación del mes.
  4. Marca como facturadas y revisa las que llevan más de un mes pendientes.
  5. Anota los clientes que acumulan extras de forma recurrente.

7. Cuando el extra deja de ser extra

Si un cliente genera trabajos fuera de cuota todos los meses, el problema ya no es de facturación puntual: la cuota está mal dimensionada. Ahí conviene calcular lo que cuesta atenderle de verdad y plantear una revisión con datos, no con sensaciones. En rentabilidad por cliente en una asesoría hay una plantilla para hacer ese cálculo con horas y costes.

Preguntas frecuentes

¿Y si el cliente se molesta al recibir un extra?

Cuando el aviso es previo y el catálogo estaba en la hoja de encargo, la conversación cambia por completo: se discute el alcance del trabajo, no la legitimidad de la factura. Los problemas aparecen casi siempre por facturar sin haber avisado.

¿Conviene facturar los extras aparte o acumularlos?

Facturarlos en el mes en que se hacen, junto a la cuota pero en líneas separadas, es lo que menos discusiones genera. Acumular varios meses convierte una factura pequeña en una sorpresa grande.

¿Qué hacemos con los trabajos derivados de nuestros propios errores?

No se facturan, y conviene registrarlos igualmente marcados como tales. Ese dato, revisado cada trimestre, dice mucho más sobre los procesos internos que cualquier impresión general.

¿Hace falta llevar control de horas para esto?

Solo en los servicios cuya unidad es la hora. Para el resto basta con contar expedientes o documentos, que es un registro mucho más rápido de mantener y menos discutible.

El siguiente paso

Facturar lo que se hace es, en la mayoría de los despachos, la mejora de rentabilidad más rápida: no exige subir precios ni captar clientes, solo dejar de regalar trabajo. Para que funcione, el registro y la facturación deben estar donde el equipo ya trabaja.

Puedes ver cómo se organiza esa parte en gestión y facturación, qué cubre el área de contabilidad y cómo se plantea un cambio de software si hoy tienes el control repartido en hojas de cálculo.

Muéstranos cómo organizáis el trabajo y revisamos qué podría centralizarse para que los trabajos fuera de cuota queden registrados y facturados sin esfuerzo. Escríbenos desde contacto.

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